sábado, 24 de diciembre de 2011

Paralelismos entre los segundos mandatos de Cristina y Perón

Observamos algunas similitudes entre las segundas presidencias de Juan Domingo Perón y Cristina Fernández de Kirchner. Dicen algunos, las segundas partes nunca terminan bien. Pero no existen los "en sí" en la historia, y todo está por verse.



De todas formas, cierto es que hay algunos paralelismos que sirven de disparadores para la reflexión.

Veamos:
  • Situación económica similar. Ambos segundos mandatos comienzan con un cambio en la configuración de los precios internacionales.
    Anteriormente, en ambos casos se había dado una recomposición de la demanda que posibilitó una expansión económica. Pero los precios comenzaron a bajar hacia las elecciones. Anteriormente, en los dos se utilizó la renta de la exportación como recurso para la redistribución del ingreso. Es cierto, mucho más marcado durante el gobierno de Perón que pudo hacerlo directamente a través del IAPI. El gobierno de CFK no pudo instrumentar una distribución directa de la renta de las exportaciones, porque fracasó el intento de aplicar las retenciones que proponía la Ley 125. La redistribución se produjo indirectamente por medidas como la Asignación Universal por Hijo.
    Pero hacia a la segunda etapa de estos gobiernos la situación cambia, la baja de precios internacionales y la inflación hacen que se den ciertos apretones de tuerca a los (hoy así llamados) "modelos". El año 1952 (para establecer un paralelismo descriptivo con lo actual, sería el 2012) fue el año del "Pan Negro", porque hubo escasez de trigo y problemas energéticos, con cortes de luz incluídos. Además, se suspendieron las discusiones salariales por dos años. Allí se lanzó la consigna: "Consumir menos, producir más". Se estableció que cuando las discusiones paritarias vuelvan, los aumentos se harían en relación a la producción.
    Estas medidas tuvieron cierto éxito, para el momento que Perón fue derrocado, la economía estaba lista para volver a crecer y, en términos de hoy, profundizar el modelo hacia una industria más pesada, más compleja.
    La segunda etapa de CKF comienza en un momento de crisis internacional, de una recesión que parece no tener fin.
    Aquí se enlazan más diferencias y simitudes. Cristina ha sido previsora en este sentido. Se ha venido involucrando en el G-20 para evitar que los precios de los commodities bajen pero, a cambio, debió aceptar presiones del GAFI: aprobar la llamada "Ley Anti-terrorista" que nos lleva al siguiente punto.
  • Las agachadas de Perón y Cristina. CFK impulsa esta Ley Anti-Terrorista, la cual contradice un principio articulador del discurso kirchnerista, el cual nos genera tanta adhesión, que es la política de Derechos Humanos. Sin embargo, se entiende el porqué. Acá lo que hace Cristina es tomar una decisión que sólo el tiempo dirá si fue equivocada o no: tratar de mantener un margen de maniobra económico que permita continuar el crecimiento, a costa de un retroceso en la autonomía política del país y abrir la puerta para un avance de la represión a la movilización social.
    Perón también tuvo un punto negro, contradictorio a las políticas implementadas en su primer presidencia. Fue una apertura económica que incluyó una concesión para la explotación petrolera a la Standart Oil de California, medida a la que se opusieron siete parlamentarios peronistas, entre ellos John William Cooke. Aquí vemos una diferencia con la situación actual. Ha habido mucho más acatamiento de la decisión estratégica del conductor (en este caso, conductora) del movimiento. Una véz más, el tiempo dirá si fue correcto o no.Y dejamos para el final el paralelismo más marcado.
  • Conflictos con el Movimiento Obrero. En el enfrentamiento con los empleados de Aerolíneas Argentinas y con la CGT, Cristina emula, no a Perón sino a Evita en la huelga  de ferroviarios del '51. Hernán Brienza y Roberto Caballero han reflexionado sobre esto. Éste último menciona en el artículo "No voy en tren, voy en avión" la representación del hecho que hizo José Pablo Feinmann en el guión de "Evita", protagonizada por Esther Goris. Es la compleja situación de reclamos justos y necesarios que chocan contra la estrategia planteada por una conducción que se ganó, por medidas anteriores, el beneficio de la paciencia y la cooperación.
    El conflicto de los ferroviarios terminó con represión.
    Recordemos también, ya que estamos, que estas similitudes llevaron a CFK a decir, cuando asumió la segunda presidencia, que en la Constitución del '49 no había derecho huelga, frente aquellos que la criticaban, acusando que Perón había tenido otro trato con el Movimiento Obrero. Las comparaciones son inevitables.
    Esperemos que los conflictos del presente se resuelvan mejor, con responsabilidad de ambas partes porque el enemigo, está enfrente siempre listo para volver. Para terminar, la escena mencionada de la película "Evita". 
 


Estas son algunas de las similitudes entre las segundas presidencias de Perón y CFK. No creo en eso de que las segundas partes nunca terminan bien, como dijo el filósofo lacayo de Magnetto, el otrora progresista Lanata. Si me apuran, hasta diría que no tengo ningún problema con las re-elecciones indefinidas. Pero ese es otro tema.
Esperemos que la gran diferencia entre las presidencias esté marcada en el final. Perón fue derrocado por una dictadura nefasta y una proscripción del peronismo que duró 18 años. La historia no debe repetirse. Está en nosotros defender la democracia, porque los que tumbaron a Perón siguen estando y nunca han demostrado tener apego a la voluntad popular.

lunes, 5 de septiembre de 2011

¿Qué les pasó? Serás lo que has sido...



Es interesante que, a veces, tus mejores opositores los tenés adentro, y a veces, los mejores defensores, afuera. Marcelo Araujo por un lado y la periodista de La Nación, Maia Jastreblansky, por otro.
Araujo calificó como "El Kirchner de la FIFA" a Julio Grondona, en una comparación que habrá hecho llevarnos a la cara la palma de la mano a unos cuantos. El nefasto personaje Araujo, que es de esos que van donde sopla el viento, sería muy bueno que se limite a relatar, en vez de darle en bandeja un título a Clarín.
La otra cara de la moneda es Maia Jastreblansky quien queriendo hundir, realzó la figura de la presidenta. El título: "Cristina legisladora: 10 recuerdos de una opositora mediática y rebelde". La nota es imperdible. Explica bien porqué Cristina se ganó el apodo de "Muñeca Brava", cuando se desempeñaba en el Poder Legislativo.
Lo interesante es que para el relato de los medios opositores, los Kirchner, supuestamente son menemistas que impostan su progresismo. Pero de repente sale una nota como esta y se va al diablo esa construcción. El artículo parece escrito por un periodista de los llamados ultra-K. ¿Cómo no se le ocurrió a Javier Romero y a los muchachos de Diario Registrado, cómo no se le ocurrió a 678 recorrer la trayectoria parlamentaria de Cristina Fernández, como hizo La Nación?
Los furibundos de siempre, comentaristas en La Nación Online, hicieron dos lecturas de esta nota. Usted elija la más divertida. La primer lectura es que los K hicieron uso de su famosa chequera para comprar el medio de los Saguier. Otros, interpretan: "Para los  Kirchner no debería haber oposición, pero ellos, cuando lo fueron, se oponían a todo". Parece que ésta última fue la intención de la periodista. Sin embargo, sin quererlo, la muestran como una política intransigente, de fuertes convicciones.
Por si esto fuera poco, la nota cuenta con varias fotos de una CFK favorecida. Una de ellas es la que ilustra este post. Esta selección de fotografías llevó a muchos a hacer comentarios sobre la belleza de la presidenta. Pero siempre aclarando primero que son gente bienpensante, o sea, opositores.
Y otros, socarronamente, le agradecen a La Nación:


"Muchas Gracias. No estaba seguro de a quién votar en octubre. Ahora no tengo dudas. Esta mina sí que las tiene bien puestas."

jueves, 1 de septiembre de 2011

Candela, las culpas, el sentido común y una reflexión




Cuando suceden cosas como el asesinato de Candela los discursos que circulan suelen estar cargados del más puro sentido común. Este que, según Roland Barthes, "trafica ideología". Y sabemos qué ideología trafica. Esa que responde violencia con más violencia.

Lo deseable sería que el dolor nos llevara al silencio y la reflexión. Pero no es así como nos educaron. Ante estos casos lo que hacemos es desenfundar los lugares comunes más burdos, terribles y violentos. Es realmente doloroso ver las redes sociales, donde abunda la politización de la muerte de una nena de once años.
El primer error es pensar que exista una sola causa culpable. En estos casos no podemos opinar a la ligera. No podemos individualizar la culpa en la policía, ni en la presidenta o el gobernador, el sistema, el neo-liberalismo, los asesinos, los padres de Candela, etc. Se trata de una combinatoria complejísima de determinaciones que llevan a este desenlace trágico.
Cualquier culpa que se señale, siempre es relativa. Pero creo que la reflexión está en ver qué hace uno cada día para evitar que esto suceda. De todos los comentarios que leí en redes sociales les dejo el de un amigo, Ezequiel Miyashiro, que me pareció el más acertado:

"Vi muchos posts diciendo que "Candela es hija de todos".
Yo pregunto: ¿y los asesinos no son también hijos de todos? ¿No son producto de esta sociedad que TODOS construímos? ¿No son ellos el subproducto, efecto colateral de décadas de genocidios, pobreza, exclusión y políticas neoliberales famelizantes?
Comprender la sociedad y luchar par cambiarla no implica sólo hacerse cargo de sus víctimas, sino también de sus victimarios."

viernes, 26 de agosto de 2011

¿Qué es hacerle el juego a la derecha?



Para Binner no fue suficiente aliarse a Magnetto, sino que ahora es el candidato favorito de La Nación.

Desde columnas de opinión aquí piden a Alfonsín y Duhalde. Todos detrás de Binner es la consigna.
Y aquí tenemos la tragi-cómica columna de Luis Majul en la cual también nos insta a votar a Binner. Ya el título es sugestivo: "Si Binner fuera presidente". Es muy obvio, Luis.
Sin embargo, lo hace con un extraño argumento. Aparentemente Binner es re-kirchnerista (dice que va a mantener todos los grandes lineamientos del gobierno) pero, a diferencia de CKF, éste sí es honesto, éste sí es republicano, tiene buenas formas, etc. Y es el "kirchnerismo pero sin corrupción".
Forma parte de la estrategia de los hegemónicos de no denostar al gobierno tras su 50% y encolumnarse detrás del único candidato que no tenga tanto rechzaco como Duhalde y Alfonsín, que no sea visto como un candidato que represente al pasado. Por eso ahora Binner es el caballito de batalla. Basta con leer este párrafo para ver la burda campaña de Majul:

"Binner está lleno de buenas intenciones. Durante su gestión como intendente de Rosario y gobernador de Santa Fe no se conocieron grandes escándalos de corrupción como los que se registran en el gobierno nacional.
Médico especializado en anestesiología y medicina del trabajo, tiene 68 años, cuatro hijos y seis nietos, y no parece el tipo de dirigente que tenga como proyecto enriquecerse de manera personal mientras trabaja, al mismo tiempo, para perpetuarse en el poder".



Y una perlita, según Luisito, "La comparación con el ex presidente Fernando de la Rúa, algo que pretenden instalar algunos blogueros K para evitar que Binner le quite algunos votos a la candidata Cristina Fernández de Kirchner." La foto que ilustra este post justifica las dudas que genera Binner.

Ahora, pensemos lo paradojal de esta situación. Binner se nos muestra como un tipo re-kirchnerista pero que no tranza. Pero, la misma sobre-exposición en todos los medios hegemónicos desmiente esa misma premisa. Ya tranzó con Clarín y ahora tranza con La Nación. Y ya hablamos de las agachadas anteriores: sacarse fotos con Moyano, garcarlo a Pino en el armado de listas, entre otras, a las que nos referimos en éste post.
Además, lo que se plantea es bastante ridículo. ¿Por qué se molesta tanto Binner en hacer una campaña e invertir tanto dinero si es tan kirchnerista? Binner está entre la espada y la pared. No puede atacar demasiado al oficialismo por su alta popularidad y por sus amplias coincidencias con el mismo. Pero tampoco puede mostarse muy a favor porque pierde el voto anti-kirchnerista.

Ojo, está bien que Binner haga estas cosas, está haciendo política. El problema es que su discurso, como el de Carrió, nace a partir de la idea de ser un tipo puro, honesto, intachable. Y cada vez se embarra más.

Ya queda claro que las diferencias entre el FPV y el FAP son cosméticas. Ambas son fuerzas de centro-izquierda. Y las diferencias son meramente discursivas, interpelan a distintos electorados. Uno al peronista y otro al anti-peronista. Aquí viene el humilde pedido de este blog.
Compañeros kirchneristas y binneristas: no podemos dividir los espacios de centro-izquierda. La derecha actúa de forma inteligente: van detrás del candidato con mejor billetera y con el que mida mas en las encuestas. Nosotros nos vivimos peleando y separando por detalles ideológicos.
Todos le "hacemos el juego a la derecha" si somos sectarios, tanto kirchneristas como binneristas. Así que seamos buenos peronistas y llamemos una vez más a la unión. Muchos en el FAP son anti-peronistas sin remedio, pero otros no. No es imposible, Jorge Rivas formaba parte de ese espacio y logró vencer esos condicionamientos. En sus palabras: "Muchos socialistas, justo es reconocerlo, hicimos un aprendizaje durante el gobierno de Néstor Kirchner. Aprendimos a despojarnos de algunos prejuicios, y de la intolerancia respecto de los militantes que pertenecían a tradiciones ideológicas diferentes de la nuestra, pero que tenían intereses comunes con nosotros." Tender puentes hacia la unidad sería un golpe durísimo para la derecha. Obviamente,  el oficialismo es el que absorbe a la oposición y el obstáculo es que Binner no parece un tipo con la grandeza de Rivas, parece que tiene una real vocación de construir poder personal. Pareciera que Hermes es el más peronista de los gorilas...
Hoy en día, hasta el troskismo parece tener más vocación frentista que la centro izquierda...
Puede que sea en vano, pero hay que intentarlo. CFK viene hablando de la unión bastante y tiene razón porque hay que derrotar al neo-liberalismo de una vez por todas y para eso, no debemos seguir seguir dividiendo a las fuerzas de centro-izquierda. Para eso hay que dejar de lado sectarismos, prejuicios y egos personales.

martes, 16 de agosto de 2011

Pequeñas conclusiones tras las primarias

La realidad asombra cada día con su complejidad. Esto obliga a re-pensarla y ajustar nuestras opiniones y estrategias.
Hay cosas que parecen difíciles de explicar de forma esquemática y mecánica. Por ejemplo, que el kirchnerismo ahora gane en las PASO por tanto margen, cuando venía perdiendo varias elecciones en las provincias parece, a priori, contradictorio. Veamos. Conclusiones:


-El voto cruzado que tanto nos hace partir la cabeza a quienes pensamos el mundo a partir de la ideología política y económica, no es contradicción en la cabeza de las mayorías. Estas no relacionan a Macri con el neo-liberalismo (palabra que les hace ruido), ni siquiera con el pasado menemista a un nivel intuitivo. Relacionan a Macri con la idea de "joven exitoso", de "buen administrador", y de "nueva política", sobretodo. Para un grupo informado de la sociedad Macri no tiene nada de nuevo. Pero no lo es así para un sector despolitizado, que está más preocupado por ganarse el pan que andar preocupandose por opinar sobre el hashtag del momento en Twitter. Quizás, la lógica kirchernismo versus anti-kirchnerismo sólo funcione en la clase media que sí está politizada. Quizás sea un micro-clima.
La primer conclusión es que la imagen particular del candidato pesa mucho
. Así se explica porqué Filmus no penetró en el que también vota a Cristina, el famoso voto cruzado (aunque puede que no haya sido tan numeroso como se creía). Filmus no es un tipo que tenga carisma ni el encanto de Cristina (ayudada por el famoso "efecto luto"). Aunque no nos guste, la gente no quiere a un "barbudo setentista". Queda claro porqué Cristina se apoya tanto en Boudou. Puede ser quien suceda a Cristina, quien puede tener el carisma o charm necesiaro para captar los votos que un Abal Medina (aunque nos duela) no podría. Es quien puede contrarrestar en imagen a Macri, quien puede hacerle frente en esto de ser un "joven exitoso". Desde lo semiótico, Boudou, un ex-estudiante del CEMA hoy keynesiano, carilindo que toca la guitarra, es una carta muy fuerte para enfrentar a quien se erige como EL candidato de la derecha para el 2015, que es Macri. El cliente de Durán Barba es una construcción marketinera, con mucha imagen y muy poca substancia. De todas formas deberá continuar peronizándose y seguir construyendo nacionalmente para ser una alternativa sólida. Hoy la oposición no la tiene.
-Marx no era ningun boludo. Lo que sigue determinando nuestras conciencias es la economía. El bolsillo es lo que más fuertemente influencia la decisión electoral. El "campo" la votó a Cristina tapándose la nariz, simplemente porque la están juntando con pala. Mucha clase media que la destesta también la votó. Aquellos que llenan los shoppings. A este fenómeno, acertadamente Hernán Brienza lo llamó el voto "cajita feliz". Que el gobierno quiera seguir fortaleciendo el mercado interno no sólo es una buena estrategia económica sino que, casi tautológicamente, se hace también una buena estrategia electoral.
-Binner es la nueva estrella fugaz de la centro-izquierda anti-peronista. Pino ya fue. Háganle un partido homenaje y retírenlo.
-Scioli sigue siendo el actor político más enigmático. Si no se consigue instalar a Boudou como sucesor, estamos en problemas, porque tendríamos que apoyarnos en el motonauta, poniendo en serio riesgo el proceso democratizante y reparador comenzado en el 2003.
El festejo de ayer fue lastimoso.  El Coro Kennedy y toda su retórica en general fue totalmente macrista. Ya la campaña religiosa había sido una provocación. Por ahora, se queda en lo simbólico, pero quizás el enemigo más poderoso lo tengamos entre nosotros.

En resumen: el grueso de la población no vota ideológicamente, sino a partir de, primero la economía, y luego la imagen de cada candidato.

lunes, 15 de agosto de 2011

Binner se cayó de la montaña de la moral



El discurso de Binner se construye a partir de las idea de honestidad, de respeto republicano, moralidad, etcétera. Un discurso institucionalista que no parece socialista, sino liberal-burgués. Desde el PS se argumenta estar de acuerdo con muchas de las medidas del gobierno pero "no con sus formas". Critican los modales y no el modelo, las formas y no el contenido.
El gran caballito de batalla del mal llamado "socialista" Binner, como dijimos en otro post, ha sido su supuesta trayectoria intachable, su supuesta blancura total en cuanto actos de corrupción.
Bien, en unas pocas semanas, todo el discurso de Binner se cayó.
Repasemos.


Primer acto: Binner y su negociado con el grupo Clarín.
Segundo acto: Binner se junta con Moyano para la foto.
Tercer acto: Binner echa funcionarios por simpatizar con el Kirchnerismo.

La obra podría llamarse, "El fin de los buenos modales".

Sin embargo, atención. Esto no habla mal de Binner necesariamente. Habla mal de binnerismo que antes lo defendía por honestismo, pero que ahora sale a justificar estas movidas como obra de un estadista, de un tipo pragmático con cintura política. La tenemos a Beatriz Sarlo que aplaude entuasiasta al cero-carisma santafecino, que dice que se trata de un tipo que "toma riesgos". Recordemos también como Binner rosqueó en el armado de listas, efectivamente, con mucha más cintura que Pino, que quedó solito.
Está actuando como un peronista. Está siendo pragmático. Es verdad. Pero ¿Y la moral?  ¿Y las buenas formas? ¿Dónde quedaron? El pilar del discurso de Binner, la alta moralidad en la que se erigía se cayó en unas pocas semanas, dejando desconcertados a sus seguidores. Estos, hacen piruetas para justificar sus actos.
El problema es que no se puede llegar al poder ni gobernar inocentemente, no se puede, en la "real politik" ser impoluto y a la vez construir poder. O uno es un honesto impoluto o pragmático. Creo que Binner no es ni chicha ni limonada. Por ahora, se queda a mitad de camino. No es lo suficientemente impoluto para poder dar lecciones de moral y ponerse como una alternativa superadora, ni tampoco es tan pragmático como para llegar y mantenerse en el poder. Veremos si esta hipótesis se confirma con el tiempo. Pero si no lo es, cada vez más se trasnformará en una contradicción andante. Porque mientras más maniobras realice, menos sentido tendrá su discurso honestista.
Si bien, tras las elecciones de ayer se establece como un candidato opositor sólido, no le da el cuero todavía para mostrarse como una alternativa real.  La gente no va a cambiar un gobierno percibido como de izquierda por otro percibido del mismo modo. La gente usa un paradigma blanco-negro. Cuando se caiga el oficialismo, será porque se caiga económicamente. Y ahí no vendrá otra izquierda, no vendrá Binner, sino Macri o algún otro candidato de la derecha.

viernes, 29 de julio de 2011

¿Quién es Ayn Rand, la filósofa de extrema derecha que Macri admira?

¿Cómo hace Macri para dormir por la noche mientras sabe que en el Borda se mueren de frío? Ahora tenemos la respuesta: concilia el sueño leyendo a la filósofa y escritora de extrema derecha Ayn Rand y duerme tranquilo, sin remordimientos. 
Ayn Rand es la pensadora referente del movimiento norteamericano reaccionario y fundamentalista de derecha, el Tea Party. Expresa el capitalismo más salvaje. Explicita al máximo el egocentrismo como valor positivo, que expresa el liberalismo o, como se dice coloquialmente, "la derecha". Para conocer su pensamiento, basta decir que una de sus obras se llama "La Virtud del Egoísmo". Se trata de una persona que, en el pensamiento económico, quizás esté a la derecha misma de los padres fundadores del neo-liberalismo, Milton Friedman y Friedrich Hayek.
   
Roberto Caballero nos da un pantallazo sobre la vida de Rand.

"Nació en San Petersburgo, Rusia, el año 1905, y murió en Nueva York, en 1982. Su verdadero nombre era Alisa Rosembaum. Fue guionista en Hollywood y luego novelista. En libros como La rebelión del Atlas se propuso desmitificar el paraíso comunista detrás de la Cortina de Hierro y defender los valores fundamentales de la sociedad estadounidense: un grupo de hombres libres que desató su genio productivo como único motor de la creación de la riqueza. Gurú de una corriente filosófica llamada “objetivismo”, que defiende el egoísmo racional, ataca los principios solidarios y rescata a un único sujeto social lleno de virtudes: los empresarios. El mundo, para Rand y Macri, se divide entre “los creadores” (los entrepreneurs) y “los saqueadores” (la gente que no lo es). El objetivismo reivindica el capitalismo, se opone a cualquier forma de cooperativismo asociativo, y detesta al Estado como regulador de la economía y la vida de las sociedades.".

Veamosla aquí, donde nos explica en una entrevista porqué para ella el altruísmo es un valor negativo.





Hay más, pero creo que es suficiente con eso para conocerla. Exuda elitisimo y reivindica el egoísmo como valor positivo, de una forma tan fanática, que se acerca a la misantropía.  Y este dato es interesante: hasta para Gabriella Michetti, Rand es demasiado de derecha, según le expresó a La Nación tras leer una de sus obras: "A mí el libro me provoca una doble reacción, una de ellas muy visceral. Por un lado, lo empezás a leer y te pega muy fuerte la exaltación de la construcción personal, el heroísmo y la creatividad en el armado de la propia vida, pero a medida que avanzaba en la lectura empecé a sentir náuseas por la crueldad que tiene con el desamparado o con los pobres. Para ella, la solidaridad es un disvalor y, desde ese lugar, creo que a su obra le falta amor".

Ahora entendemos cómo gente como Macri, Durán Barba y Magnetto duermen por la noche. Leyendo a esta clase de autores encuentran una forma de creer que hacen lo correcto. Piensan que el egoísmo es bueno porque motiva a las personas a auto-superarse. Ese pensamiento, cercano a la auto-ayuda, es el que tiene esta derecha tan repugnante que borra sus marcas ideológicas en discursos despolitizados, pero que tras le maquillaje esconden las ideologías más reaccionarias.

domingo, 17 de julio de 2011

Consideraciones sobre discursos hegemónicos y contra-hegemónicos ante la segunda vuelta

Se nos plantean algunos dilemas sobre lo discursivo en medio de la "batalla cultural".

Primer consideración.

A raíz de la contundente diferencia que el Pro obtuvo en la primera vuelta sobre el Frente para la Victoria algunos progresistas han propuesto, de cara a la segunda vuelta, derechizar el discurso, o "macrizarlo". Esto sería hacerlo más posmo: algo más liviano, más pasteurizado. Un discurso conciliador, sin confrontar. Argumentan que en la campaña el discurso buscó convencer a los ya convencidos.
Acertadamente, desde FPV no han cedido ante estas críticas. Daniel Filmus dice

"Nosotros no nos vamos a “macrizar” ni en la estética ni en los contenidos porque perderíamos credibilidad. Nosotros no podemos dejarnos de manifestar por la igualdad, no podemos dejar de criticar a la gestión de Macri, no podemos dejar de decir que Macri no defendió la escuela pública, que no defendió el hospital público, que no hizo los subtes, el tema es que la protección mediática que tuvo fue de una envergadura tal que resultó imposible imponer estas discusiones…"

Está muy bien. Lo que hay que hacer es convencer a los porteños de que les conviene las medidas de izquierda, las de inclusión social. No despolitizar el discurso con globitos de colores. No quedarse solamente en esta fijación con el tema inseguridad. No ir por el voto "de derechas" cuando ni siquiera tenemos el de izquierda. Hay que ir por el voto pinista. Vender algo que uno no es se hace complejo, porque puede pasarte como le pasa al progresismo anglosajón (Blair) o la mal llamada social-democracia europea (Zapatero). Se ganan votos de derecha y después, ante el mínimo gesto hacia la izquierda los votantes se sienten traicionados y comienzan a presionar para "enderazar" al gobernante. Hasta a Obama le pasó. Y quién puede culparlos si sus representantes gobiernan a sus espaldas. Es un gran dilema porque alguien desde lo pragmático podría decirte: "Sí, no es muy democrático gobernar a espaldas de la gente, pero así podés ayudar a las escuelas y a los hospitales". Es un buen argumento, pero a largo plazo, esta vez (con todo el dolor por los sectores más postergados que son los que en lo inmediato más sufrirán con Macri), creo que conviene esperar. En esta oportunidad creo que lo realmente pragmático coincide con lo moral. Preferible es caer sin pasar vergüenza y dignamente, posicionándote frente a las próximas elecciones, apostando a la unidad de la izquierda (con un Pino seguramente ya desvanecido del mapa político). Éste es el camino estratégico que hay que proyectar para el 2015. Y es el que ya se está planteando para la segunda vuelta.  No hay que derechizar el discurso. Si no entienden hoy, algun día tendrán que entender que la desigualdad contamina a todo el tejido social, que nos afecta a todos. Se trata de demostrarles a los porteños que les conviene la inclusión social, no criminalizando la protesta, sino la desigualdad. Los estudios sociológicos demuestran que no es la pobreza la que se traduce directamente en delitos, si no la disparidad en los ingresos. Allí hay que poner el foco. Es tarea nuestra, de los militantes, plantear estas discusiones ideológicas.


Segunda consideración. 

La pasteurización del discurso tiene otras manifestaciones que hay que desactivar: aparece una falacia que, Longobardi a la cabeza, los medios hegemónicos han tratado de plantar. Éste periodista ha dicho que el militante es una persona anti-democrática que quiere eliminar al que piensa distinto.
Todo esto a raíz de los dichos, comentados hasta el hartazgo, vertidos por Fito Páez en Página/12. Quieren decir que como a Fito no le gusta lo que votó la mayoría entonces debe ser un fascista que no quiere que la gente vote. Falacia, muy baja, muy pobretona.  La gente se equivocó, sí, las mayorías a veces se equivocan y no es anti-democrático decirlo. Fito ejerce su libertad de expresión, la libertad de indignarse, entristecerse o encolerizarse. Cuidado con los razonamientos falaces. Ni Fito ni quienes pensamos en que se votó equivocadamente atacamos la democracia. Creemos que esto forma parte de un aprendizaje dentro de un régimen democrático. Preferimos este aprendizaje a cualquier dictadura. Tampoco esto implica, como razona hoy Hernán Brienza en Tiempo Argentino estar a un paso del voto calificado o a una posición elitista o vanguardista porque es exagerar hasta el absurdo una opinión. Nada de esa opinión hace pensar que se prefiera el voto calificado o una dictadura en su lugar.
Volviendo a Longobardi, lo que se observa son distintas concepciones de la democracia. Para ellos (al menos desde el discurso) la democracia consiste en que hayan dos o tres posiciones, nunca muy extremas, sobre la política. En el caso hipotético de que una triunfe ya no existiría democracia.
Se opone a otra visión de la democracia que consiste en que las mayorías elijan cómo gobernarse, a través de qué mecanismos, y por quién. Por ejemplo, si la gente quiere ser gobernada por Hugo Chávez (o Macri) hasta que éste muera, ésto es lo más democrático. En democracia, las mayorías deciden, tienen el poder. Otro ejemplo es el cubano. En Cuba la gente, en una abrumadora mayoría quiere gobernarse como efectivamente hoy es gobernada. No es cierto que sea una dictadura. Lo que hay es autoritarismo, porque se persiguen opositores y eso es inaceptable. Pero no hay que confundir lo anti-democrático con lo autoritario. Anti-democráticos son ellos que no quieren las re-elecciones indefinidas porque va contra el versito republicano que tanto rezan. Cuando es lo más democrático que hay: que gobierne quien la mayoría quiere que gobierne. Ese versito republicano es un chamuyo al que sólo recurren cuando les conviene porque algún "tirano populista" toca sus intereses. 

No es anti-democrático entonces, como dice el señor Longobardi, ni siquiera autoritario, que nosotros los militantes queramos que no haya más gente que no piense como nosotros, porque no queremos silenciarlos a través de la fuerza (que sería autoritario), no queremos callarlos, lo que queremos es, pacíficamente, convencer a todos y que esto se manifieste en el voto. Para que luego el gobierno refleje la voluntad popular y no posiciones pasteurizadas y pre-determinadas (a la usanza del falso bipartidismo yanqui) como prefiere el establishment.
Esto que intentan instalar desde la hegemonía mediática de que somos intolerantes porque no queremos más neo-liberales es como decir que es intolerante que no queramos más asesinos seriales. Porque, como argumentamos anteriormente, el neo-liberalismo es una ideología asesina. Hablan del "que piensa distinto" con una liviandad enorme. Dicen que no toleramos "al que piensa distinto" como si estuviésemos hablando de gustos de helado. No los vamos a suprimir violentamente, pero sí queremos ganar una batalla cultural, sí queremos convencer a todos aquellos colonizados por el discurso liberal, egocéntrico e individualista. Porque por eso se mueren niños de hambre. Personas en situación de calle mueren de frío. Porque genera estrés social, baja autoestima en los postergados que se traduce en odio, que se traduce, a su vez, en esa inseguridad que tanto les preocupa. Su ideología la genera. Y no vamos a tolerar gente que muele a palos a personas en situación de calle (aún si están embarazadas). ¿Dónde está la "parte de la razón" de la que habla Longobardi que ellos deben tener cuando arman listas negras de estudiantes que molestan? O cuando espían a comuneros. Cuando deliberadamente no arreglen escuelas y un sifín de políticas asesinas de Macri. 
Y todo esto no lo vamos a manifestar apoyando dictaduras (como hicieron los que hoy se rasgan las vestiduras crucificando a Fito) o a través de la violencia, sino que lo vamos a expresar en las urnas.

miércoles, 6 de julio de 2011

Macri, la meritocracia y el racismo de la inteligencia

"El racismo es propio de una clase dominante cuya reproducción depende, en parte, de la transmisión del capital cultural, un capital heredado cuya propiedad es la de ser un capital incorporado, pero aparentemente natural, nato."

Pierre Bourdieu, en "El racismo de la inteligencia".

 
Mauricio Macri anuncia orgulloso por su Twitter que va a entregar becas al estudiante con "el mejor promedio de escuelas medias de cada comuna, equivalente al salario mínimo durante 5 años para continuar sus estudios universitarios". Ésta, entre otras medidas, premian los "mejores desempeños". Dice que con este compomiso quiere "reconocer el esfuerzo y el mérito y demostrar que no todo da lo mismo".
 
Detrás de esta medida que aparenta un "premio a los mejores" se esconde el mito y la falacia del mérito que, a su vez, está subordinado a otro mito más grande y que es piedra angular del capitalismo: el libre albedrío.
 
Estos mitos siempre se hacen presentes en los discursos reaccionarios e individualistas. 
Una vez un querido amigo que ha pensado estos asuntos en profundidad, me comentaba cómo unos conocidos suyos se indignaban con los altos sueldos que cobran los camioneros de Moyano. Se preguntaban:"¿Cómo un camionero va a ganar más que un médico?". Meritocracia. Es el mito que también permite hablar de que cada uno tiene que conseguir lo suyo sin "mamar de la teta de Estado". 
Es uno de esos razonamientos del sentido común que legitiman un estado de cosas. Legitiman a un sector dominante frente a los dominados y se justifican ante ellos mismos como dominadores.  Según Bourdieu, la meritocracia constituye un racismo de la inteligencia.

Existen dos tipos de talentos que en apariencia lo dotan a uno de mérito: uno que viene como consecuencia del esfuerzo y la práctica , y otro que es nato, biológico.
Está en relación con esa vieja discusión de que si la excelencia la hace la práctica o es puramente nata. Vamos a ver que ninguna de las dos implica un mérito.

Empecemos por el primer tipo. El talento que viene por el esfuerzo y la práctica. Pensémoslo también en relación a la medida de Macri.


¿Dónde está el mérito de sacarse buenas notas? ¿Tiene mérito el que se esfuerza? ¿Por qué se esfuerza? ¿Qué lo lleva a hacerlo?

El que se saca buenas notas lo hace porque quizás tuvo padres que lo exigieron, que por ejemplo, hicieron que lea desde chico. Y tampoco hay mérito de los padres, ellos también reproducen los valores con los que fueron educados por los suyos propios.

Pero fundamentalmente, en el caso de las escuelas estatales, el que se saca buenas notas es el que se alimentó bien. El que no pasó hambre. Ahí viene la idea de Bourdieu: se mantiene una estratificación por herencia. 
Esto se manfiesta en todos los ámbitos. Hay una dominación económica que se manifiesta y entrecruza con lo simbólico (el título, la calificación,etc.). Hay siempre en el sistema capitalista una ventaja (la herencia) del que está, de movida, en una posición favorable. Una ventaja económica que después se funde en lo simbólico. Así aparece un papelito que dice: "Estas miles de hectáreas son mi propiedad privada". "¿Que cómo conseguí las tierras? Mis abuelos se esforzaron mientras los tuyos se rascaban". Obviamente sabemos que no, que el que tiene tierras es porque las tomó por la fuerza, matando a algunos y sometiendo a otros. Y aún si fuera cierto, tampoco hay mérito de los que trabajan porque no eligen hacerlo, lo hacen porque así fueron educados. 
Como me hizo ver este querido amigo del que les hablé: Está ahí, ésta es la clave de la justificación del actual orden.
Esto tan fortuito, la posición económica en cual a un tipo le tocó nacer (como a Mauricio le tocó ser hijo de Macri), es lo que luego genera las condiciones que les permiten a los dominadores justificar la estratificación: "Yo me merezco tener los más altos sueldos, me merezco ser el dueño, me merezco estar por encima tuyo".  
Por lo tanto: cortémosle el chamuyo. No existen "igualdad de oportunidades" en el capitalismo, porque no hay igualdad de posiciones.

Lo que hay que hacer no es premiar al que tiene mejores notas, si no ayudar a los sectores más postergados a acceder a tener la posibilidad de sacarse buenas notas. Como bien apuntan en el blog "Tirando al Medio": "Tenemos el mundo patas para arriba porque el concepto de la beca no debe ser para el mejor sino para el que lo necesita. Se supone que el pibe que obtenga el mejor promedio, en líneas generales lo hará porque tiene determinadas condiciones sociales más favorables que otro".

Empero, el individualista se empecinará en justificarse: "Yo elegí estudiar, yo elegí esforzarme, elegí quemarme las pestañas estudiando para médico" o "yo elegí laburar y a estos vagos que eligen rascarse les dan planes sociales". Entra el factor "libre albedrío", madre de todos estos mitos sobre el comportamiento humano.  
Nadie elige nada.  Si estudiamos, es porque todas las determinaciones sociales (sumadas a las naturales que veremos en breve), la cultura, nuestras experiencias, lo que tomamos del entorno, nos lleva a hacerlo. No podemos salirnos de nuestras experiencias para tomar las decisiones que tomamos. No hay magia, es causa y efecto. No elegimos estudiar, sino que devenimos en estudiantes porque, dadas nuestras experiencias, creemos que será lo mejor para nosotros. No tenemos ningún mérito.

¿Podemos sacar chapa, podemos enorgullecernos por algo que no elegimos? No parece racional. Se cae el mérito de la práctica y el esfuerzo, porque no elegimos practicar ni esforzarnos. 


Entonces, vemos que lo que Macri premia, es un auto-premio, un premio que justifica su propia clase, que premia algo adquirido. Algo que aparenta ser nato, como dice Bourdieu en el texto referenciado al comienzo.
Pero guarda, que otra vez suena la alarma. Aparece el segundo tipo de mérito, el nato. Este "talento", el proveniente de la genética, ¿es realmente meritorio?  Pensemos en Mozart. ¿Cuál es el mérito de Mozart en ser Mozart? ¿Qué hizo él para merecer ese talento? Nada.Cae el mito del mérito por lo biológico. ¿Por qué premiar al talento nato? ¿Qué culpa tiene quien no tiene una facilidad nata para las matemáticas o la lengua? Se construye un darwinismo social. Se premia a quienes tienen los talentos requeridos por una circunstancia y los demás, que se pudran, que se jodan. Así piensa la derecha.
Si uno se guía por lo que sabemos hasta ahora, no existe algo más alla de lo cultural y lo biológico. No hay forma racional/científica de sostener la idea del libre albedrío, de que uno elija algo. No elegimos ni tener un talento, ni elegimos tener el entorno y las experiencias sociales que nos inculcan que nos conviene esforzarnos para desarrollarlos. Todo nos sucede sin que lo elijamos de antemano. Vamos deviniendo en lo que somos y no elegimos nada. Si no elegimos nada, no existe ni el mérito ni la culpa.
Desmitificando el mérito biológico/genético y el cultural/social, junto con el del libre albedrío podemos desactivar los discursos reaccionarios e individualistas de la derecha y empezar a deconstruir aquello que sustenta un sistema genocida, injusto e ineficiente como el capitalismo.

lunes, 20 de junio de 2011

La ideología mata más que la corrupción

Esos cuerpitos, niños enterrados en cajones rústicos, pequeños, casi de manzanas, frutos desechos, materia escasa y lúgubre del árbol de la vida que en ellos apenas ocurrió. Cuerpitos mínimos, umbrales del deseo, nacidos y condenados desde la primera luz a una oscuridad sin tapujos, fatalidad extrema que no conocerá la piedad de soñar otro destino frente al espejo quebrado de la finitud.
(Quemarlo todo, Vicente Zito Lema)

Las encuentas dicen que Macri gana en Capital y que la imagen de Cristina decayó por el "Escándalo Shocklender".
Curioso que Macri salga bien parado cuando ha incurrido en varios actos, como mínimo, cuestionables desde la moral: armar la UCEP (su propia Gestapo), el sobreprecio en las netbooks que compró al Grupo Clarín , armar listas negras de los estudiantes que lo molestaban, mandar a la Metropolitana a hacer inteligencia con comuneros, las escuchas telefónicas, entre otras de esta joyita que nos gobierna. Sin embargo, su imagen no cae.
¿A los porteños no les importa esto o no se enteran, no consumen los medios que denuncian estos hechos? Los porteños que votan a Macri: ¿Son o se hacen?

¿Será que no les importa que Macri hostigue a migrantes e inmigrantes, para que se vayan a Provincia y así no solucionar el problema urgente que tenemos de vivienda en la ciudad? ¿No les importa que sub-ejecute el presupuesto de Vivienda? ¿No les importa si quiera que se caigan los techos de las escuelas? Porque también sub-ejecuta el presupuesto de Educación. No, esto no parece ser motivo de indignación para la clase media porteña.

Sí lo es Shocklender. Y la "corrupción K". Parece que es la única que les preocupa.

Quizás sean los mismos que dicen: "Menem era un gran presidente, lástima que robaba".

Bajo el sentido común es mucho más importante ser honesto, que tener una determinada ideología.
La realidad fáctica es que más allá de todo lo que se robó el daño que le hizo al tejido social, la gente que mató de hambre, la marginación que causó su ideología se cargó muchas más víctimas fatales. Es su política económica lo que destruyó al país.
Martín Caparrós lo llama honestismo, algo que “no es de izquierda ni derecha: es, más bien, la resignación de no discutir lo que realmente importa".
Consecuencia del honestismo, luego vino De La Rúa, que profundizó esa misma política (con un poco menos de corrupción) y las consecuencias estuvieron a la vista en el estallido del 2001. No había que buscar solamente la honestidad, lo que había que cambiar era la política económica.
Pero algunos no aprendieron la lección de que lo que hay que votar son ideas, evidentemente.
Porque, digamoslo: hay ideas que matan. El capitalismo mata. El neo-liberalismo mata mucho más.

El problema es que este sistema en sí, es un asesino silencioso. A priori, sin caras visibles. Es más fácil señalar a un corrupto que a todo un entramado de relaciones complejas (muchas veces transnacionales) que producen destrucción. Porque a nivel macro, el capitalismo ha matado y mata más que lo que mataron todos los dictadores nefastos del Siglo XX juntos. El capitalismo es el mayor genocida. Y más si se trata de uno salvaje como el que desea Macri.
Si gana, van a haber muchos más pibes que mueran de hambre, van a haber muchos más pibes marginados de los que de por sí produce el sistema. Si Macri gana, gana el hambre.  Tristemente, no es posía sino realidad.  Mientras en Argentina disminuye la mortalidad infantil, en la Ciudad crece.
Y lo paradójico (¿o es algo calculado?) es que el hambre que genera la ideología de Macri, después producirá la "inseguridad" de la cual él vendrá a protegernos...

Si tan alta moral tiene el electorado porteño, saber esto debería bastar para que no lo voten.
Pero, aquí la pregunta: ¿realmente se trata de una cuestión moral o el electorado porteño, en general, es irremediameblemente de derecha?
No podemos ignorar que hay un techo para la izquierda en Buenos Aires, la capital opulenta donde residen los más poderosos, que por mera conveniencia no puden ser otra cosa que conservadores en lo económico. Pero, ¿cuántos son estos? ¿Hay tantos de estos? No, como sabemos, el capitalismo concentra la riqueza en pocas manos. El resto, la gran mayoría, simplemente, está colonizado por las clases dominantes. Gente que no sabe lo que le conviene.

Pero propongo un experimento social para ver si a estos porteños tan bienpensantes realmente les importa la cuestión Shocklender o ya de antes pensaban que Hebe de Bonafini era una "vieja corrupta" como dicen ahora. Para saber si son y siempre fueron así o si son sólo producto de la desinformación. Es un experimento para ver realmente si hay moral o una mera pose, que esconde una ideología netamente de derecha.
Es una idea que tomo de algo que escuché de Vicente Zito Lema, en una charla en la que se refería a lo que produce el capitalismo. Es una buena forma de relativizar el honestismo y mostrar lo que realmente produce la ideología de derecha, de una forma concreta:

Sabemos que mueren 8 niños de hambre por desnutrición en el país.
Bueno, pongamos en Cabildo y Juramento los ataudes de esos niños para que los porteños  pasen y los vean. Para que las cifras no sean sólo palabras abstractas. ¿Les dolerá ver eso?

Al lado de los ataudes pondría un cartel que tenga aquel dato sobre desnutrición y un par más como que producimos alimentos para 350 millones de personas. Les recordaría que existió una Ley 125 a la que todavía hoy se oponen, por la que casi tumban a un gobierno que quiso tocar la extraordinaria renta de los dueños de la tierra en apenas un 3%.

Tenemos en nuestras manos una gran responsabilidad. No puede ganar Macri. Esta ciudad no lo soportaría. En el ámbito nacional no podemos permitir que se corte el proceso comenzado en el 2003. Hay que profundizarlo, sin peros. Los cuerpitos mínimos, nacidos y condenados de los que habla Vicente nos lo demandan.

martes, 14 de junio de 2011

¿Por qué llaman "socialismo" al centro (sin huevos)?


Por ideología, por su papel en la coyuntura o por moral burguesa (esa de los "buenos modales" que el kirchnerismo, según argumentan, no posee): ¡Basta de llamar socialista a Binner! El Partido Socialista nada tiene de socialista: es el partido del burgués sensible. No es de izquierda ni derecha, está en el centro, es la tibieza. Y si sos tibio, si no tenes huevos para plantarte, la oligarquía y las corporaciones te llevan puesto. Y esto el pueblo lo sabe mejor que nadie, por eso vota al peronismo.

Lo mismo sucede con el PSOE (Partido Socialista Obrero Español). En la coyuntura, Binner (y su símil español Zapatero), ya sea por ideología o por no plantarse frente al establishment, es una carta más del neo-liberalismo.
Hoy el verdadero socialismo (el de Jorge Rivas) está con Cristina.

Atención, no se deje engañar. Exija un verdadero socialismo (o alguien que pueda al menos, dirigirnos hacia él). Pero ¿Qué es el socialismo? ¿Por qué el PS no puede serlo? La respuesta la tiene Errico Malatesta, fundador de la FORA:

"Se da el nombre de «socialista» a todos aquellos que quieren que la riqueza social sirva a todos los hombres, y que quieren también que desaparezcan los propietarios y los proletarios, ricos o pobres, amos o subordinados.
Años atrás, esto era regla sabida; bastaba llamarse «socialista» para que uno fuera perseguido y odiado por los señores, los cuales hubieran preferido mejor un millón de asesinos que un solo socialista. Pero, como ya he dicho, cuando los señores y todos aquellos que quieren serio, vieron que, a pesar de todas sus persecuciones y calumnias, el «socialismo» avanzaba y el pueblo principiaba a abrir los ojos, pensaron que había necesidad de enredar la cuestión para mejor engañarlo; muchos de ellos comenzaron por decir que también eran socialistas, porque ellos también querían el bien del pueblo y comprendían perfectamente la necesidad de destruir o disminuir la miseria. Primero dijeron que la cuestión de la miseria y los males que de ella se derivan, no existían; hoy que el socialismo los amedrenta, dicen que es socialista todo aquel que estudia dicha cuestión social, como podría llamarse médico al que estudiara una enfermedad, no con la intención de curarla, sino de alargarla todo lo posible.
Así, pues, hoy se encuentran personas que se llaman socialistas, entre los republicanos, realistas, magistrados, policías, en todas partes, y su socialismo consiste en entretener al pueblo o hacerse nombrar diputados prometiendo cosas que, aunque quisieran, no podrían mantenerlas.
Hay ciertamente, entre estos falsos socialistas, algunos de buena fe, y que creen obrar bien; pero, ¿qué importa? Si uno, creyendo haceros bien, os matara a bastonazos, procuraríais seguramente quitarle el palo de las manos, y todas sus buenas intenciones servirían a lo sumo para evitar que le rompierais la cabeza, cuando se lo hubieseis quitado.
Por eso, cuando uno os dice que él es «socialista», preguntadle si quiere abolir la propiedad individual, o en una palabra, si quiere o no desposeer a los señores de todas sus riquezas para ponerlas en común. Si responde que si, abrazadlo; si no, poneos en guardia, porque trataréis con un enemigo."


Errico Malatesta-Entre Campesinos

martes, 31 de mayo de 2011

El duro corazón de los cultos y la teoría de la simulación

No seas infeliz, dejate llevar, por el caos.
(Babasónicos, Fiesta Popular)

El "Duro corazón de los cultos", como lo llamó Arturo Jauretche, es muy difícil de seducir.
Mucho se ha escrito y hablado de los Sarlo, los Caparrós, etcétera. De personas que parecen no poder reconocer nada positivo del proceso comenzado en el 2003. Creo que la causa de esta necedad, es la ligazón emocional-identataria que se forma en nuestra psiquis, a un papel que se juega, que impide el pensamiento crítico. Este papel es el del peronismo o el del anti-peronismo. Los anteriores intelectuales nombrados, se identifican con el anti-peronismo y tienen una especie de predisposición negativa a lo que pueda venir de este movimiento. Muchos toman una de estas dos identidades y las llevan adelante sin matices, generando una adhesión instantánea a apoyar u oponerse sin chequear las bases fácticas.
En estos días Beatriz Sarlo estuvo invitada en 678, presentando su libro "Kirchner 2003-2010: La audacia y el cálculo".
Observemos la disposición de Sarlo. Esta identidad anti-peronista (o más bien, a lo largo de su vida, históricamente anti-popular) que juega, se traduce en la coyuntura actual en un anti-kirchnerismo.
La tesis es conocida: los Kirchner hacen el bien para hacer mucho mal. La imagen que construye es de un Nestor Kirchner como un tipo 100% maquiavélico, codicioso, falso y manipulador.
No casualmente creo, aparece en estos días un video interesante para refutar esta teoría, un documento histórico de 1983 donde, todavía en Dictadura, el fallecido ex-presdidente se refiere la necesidad de llevar a juicio a los dictadores. Recordemos que para Sarlo, a Kirchner nunca le interesaron los Derechos Humanos hasta que llegó a la Rosada.


Ahora, ¿Ustedes creen que este video va a convencer a quienes juegan el triste papel que juega Sarlo? Malas noticias: para el duro corazón de los cultos esto no alcanza. Porque para esta clase de intelectuales, nada es suficiente. No se juegan, por miedo a la desilución, por miedo a perder prestigio y la autonomía.
¡Qué se le va a hacer! Este video también debe formar parte de algun "interés espurio". Algo inventarán, negarán su importancia.

Dejemos a Sarlo por un momento, porque esta idea la comparte todo un sector de la izquierda. Miles de personas piensan de esta forma.
Lo que les impide mover aunque sea un centímetro de su posición es que simplemente no pueden observar la complejidad de las personas. Para ellos todo está corrupto, todo es tranza, rosca y ambición.

Resumidamente: la política de Derechos Humanos, la Ley de medios, el Matrimonio igualitario, la Asignación Universal, todo eso no es más que un guiño a los progres para acaparar poder y riquezas. Eso dicen.
Pero, ¿por qué esta obsesión de pensar en blanco y negro?
¿No se puede ser "frío y calculador" y, al mismo tiempo, tener algun que otro ideal?
No podemos conocer a las personas, no podemos entrar en sus cabezas. Pero supongamos que Néstor Kirchner efectivamente haya sido un tipo al que le gustaba mucho la guita (como su patrimonio al fallecer indicaba) y que la hizo cagando a mucha gente (como si existieran muchas otras formas de hacer mucha guita, ¿no?). Supongamos que haya hecho cosas que nos asquearía saber. Pregunto: ¿no podría un ser así tener también ideas interesantes, de justicia social por ejemplo, como la tuvo la generación a la cual perteneció?
Me parece que se simplifica (sí, si, señores cultos, antes que lo objeten, también sucede del lado del kirchnerismo pero al revés) algo tan complejo como un ser humano y su psiquis, el sistema de valores que puede tener (siempre emergente, cambiante), la ideología, la cultura, las determinaciones biológicas, las experiencias. ¡Hay tanto que nos hace lo que somos!... ¿y queremos reducir a otro ser humano a una simplona encarnación del mal? No parece justo ni adecuado, señores cultos. Cultos y claro, siempre honestos, honestistas, siempre impolutos en la comodidad del dedo acusador intelectual.
Aquello que más nos marca son nuestras experiencias. Los Kirchner vivieron otros tiempos. Estuvieron en Ezeiza cuando volvió Perón. Cristina y Néstor la tuvieron clara: siempre con la política, nunca con los fierros. ¡Qué distinta sería la historia si los mejores no hubiesen tomado las armas para despues ser muertos! Muchos les achacan que no fueron montoneros, que no tomaron las armas. Cuando justamente, ese fue el gran acierto: no tomaron las armas y llegaron al gobierno. Así que pueden tener muchas de esas ideas, y sin embargo, también les puede gustar la vida lujosa, comprarse ropa cara, estar en contra de la legalización del aborto y otras cosas que pueden disgustarnos. La gente es contradictoria, compleja. Háganse la idea de una vez y por todas. Dejen de ver en blanco y negro, el mundo será distinto. Existen los grises.


Y hoy en día este gris que es Cris, es lo mejor que podemos tener por lo que argumentaré después de señalar la mayor falla de este sentido común, a través de otro ejercicio de relfexión que les propongo. Imaginemos que Cristina Kirchner sea el diablo disfrazado de cordero (pasa el tiempo, se suman las medidas de izquierda y nunca sale el diablo...cada día es más cordero) y todo esto es una simulación cuya única motivación es la de saciar su inmensa sed de poder. La verdad no creo que sea el caso, pero imaginemos que sea así. En ese caso, tampoco sería demasiado importante mientras nos haga caso a nostros, mientras nos quiera contentar a nosostros y no a la derecha. A fin y al cabo lo que importan son los hechos, si una persona hace algo bien eso es lo que queda, lo que se materializa. Y se han materializado los Derechos Humanos, por ejemplo. ¿Es lo central si lo hacen para ponerme contento o lo hacen porque comparten la idea? Si el político al fin y al cabo está para cumplir los deseos de sus representados. ¿Qué tiene de malo que se tomen ideas de otras fuerzas como se hizo con la Asignación Universal?

Antes de este proceso, los politicos hacían lo que quería la gente de derecha y/o no le daban bola al pueblo. Ahora que nos escuchan, nos quejamos porque "algo raro debe haber...".
Me hace acordar a ese chiste que salió en Página/12 de Altamira gritando "¡Cárcel ya a Pedraza!" Uno le sopla "¡Eh!, pero ya está procesado". Entonces Altamira contesta enojado: "¡Ah!,¡Nos roban las consignas!".

Consideren esto: no se trata tanto de creer o no cual acto de fé. Se trata de ver la realidad en toda su complejidad, en escuchar a la gente en la calle, de ver la relación de fuerzas, de ver el nivel de desinformación que existe, la falta de educación, la ideología conservadora (a veces fascista) que existe a lo largo y ancho del país y pensar: ¿es tan malo este gobierno? y si es malo, ¿podríamos tener algo mejor? ¿Qué tanto?
Ahi esta la discusión. Éste es el enfoque. Para la actual masa crítica que existe en la sociedad, para el nivel de educación y cohesión social, ¿realmente se puede tener algo mucho mejor?

La cuestión pasa por:

A) La representatividad:
El gobierno actual es el fiel reflejo de lo que quiere la gente en su mayoría (un capitalismo no tan salvaje), pero su ideal, tambien está más a la izquierda que lo que quiere la gente. No mucho, pero si los suficiente para  apoyar su candidatura. Es perfecta para este momento. Si se profundiza el modelo y  la sociedad acompaña y se corre más a la izquierda, si quiere avanzar más que el neo-keynesianismo que se propone, entonces ya no servirá Cristina y vendrá Sabbatella o vendrá su Altamira muchachos, o quien sea que encarne el sentimiento de la mayoría. Hoy es Cristina, nos guste o no.

B) La relación de fuerzas:
¿Se puede enfrentar a las petroleras cuando ya enfrentás a Clarín? ¿Se puede enfrentar a Barrick Gold cuando te enfrentás a la Iglesia y la Oligarquía?
La izquierda boba denuncia y se especializa en pedir lo ideal. Pero eso es fácil, eso es lo obvio. Todos queremos lo mismo, tenemos el mismo ideal de libertad e igualdad. En realidad, de lo que se trata en una democracia es de pensar qué se puede hacer y qué no. Respetar la voluntad de las mayorías (lo que le cuesta a la izquierda iluminada).
Como dice José Pablo Feinmann: en politica, si hay que dar dos pasos hay que dar dos pasos. Es igual de reaccionario dar uno que dar tres.
El gobierno actual, con la 125 casi da tres pasos, casi cae. Y todo porque quiso tocar el 3% de la renta de la oligarquía. ¿Se dan cuenta qué poco margen de maniobra tiene el gobierno?

Sinceramente, creo que estamos cerca de tener el mejor gobierno de los posibles en términos relativos (obviamente en términos absolutos no le llega a los talones a la utopía que queremos construir) a la representatividad y la relación de fuerzas. Hoy en día existen dos opciones: el capitalismo salvaje (Macri, Alfonsín) o el capitalismo humanizado que se está desplegando en la actualidad. Entonces, ya es hora que la izquierda que históricamente viene meando fuera del tarro se vaya avispando o van a llegar muy tarde y se la van a perder.
Ablanden el corazón y déjense llevar por el caos de la contradicción y la complejidad.

domingo, 22 de mayo de 2011

¿Por qué el odio al "Fútbol para todos"?


No hay nada más clase media que hablar de "Pan y circo". Cuando se habla del "Fútbol para Todos" este latiguillo del sentido común del argentino "medio pelo" aparece necesariamente. ¿Por qué molesta tanto esta medida? Éstas y otras preguntas se responden a continuación.

Es interesante la oposición que ha tenido esta medida. Aún cuando algunos de los que se quejan aprovechan y ven los partidos gratis (otros se quejan porque directamente no les gusta el fútbol).
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Veamos, ¿qué se argumenta? Se dice que se gasta mucho, que se pierde mucho dinero. Bien, es cierto, da pérdidas. Pero se trata de un gasto justificado.
En primer lugar porque creo que no estamos aquí para nada en particular. Pero estamos. Y ya que estamos en esta tierra bien hacemos en experimentar la emoción. Ya que estamos en este viaje sin sentido, disfrutemos de las experiencias. ¡Y qué expriencia puede ser el fútbol!
Lo vemos fácil en las caras de aquellos que lloran de felicidad cuando el equipo que siguen a todas partes gana un campeonato. Este deporte hace feliz a mucha gente, es lo que les hace ponerse en contacto con sentimientos como la tristeza y la alegría.
Siendo claros: el fútbol mueve la emoción, la emotividad de las personas. Hace feliz a gente, mucha de ella proveniente de los sectores más marginados de la sociedad, que tanto lo necesitan. .
El fútbol por lo menos les enciende el alma, dice bien, la canción de Ariel Minimal.
Al fin al cabo, esto es lo que vale, y no las cuentas bancarias, la competencia entre los compañeros de trabajo por el maldito ascenso, comprar el auto más caro para demostrar tener más estatus que el vecino, etcétera. Gastar en el fútbol permite que la gente se conecte con esa humanidad, esa emoción anesteciada durante el resto de la semana.

Por último, se trata de un gasto estratégico en lo electoral por parte del gobierno.
No se puede gobernar inocentemente. Si querés mantenerte en el poder para poder profundizar el camino que llevás, tenés que hacer estas cosas. Claro que no es una prioridad el futbol. Claro que hay muchas otras cosas donde se debe gastar antes. Pero para gastar en esas cosas tan necesarias (como la soberanía alimentaria), también hay que gastar en otras menos relevantes.

Y si de gastos superfluos se trata el asunto, ¿por qué, por ejemplo, no le cortamos el chorro a la Iglesia y dejamos de mantenerla separando de una buena vez Iglesia y Estado?

Es una falacia que, porque se gaste en el fútbol, no se gasta en otras cosas más necesarias. Hay suficiente riqueza en el país, muchos otros lugares de donde sacar para que nadie se muera de hambre y que también haya fútbol gratis.

Me parece que lo que saca de quisio a esta clase media viene otro lado. Es evidente: el "Fútbol para todos" gana votos de las clases bajas.
No hay frase más clase media que soltar un "pan y circo" a estas medidas "populistas". Se enojan claro, porque para estas capas medias el "pan" es poco (porque ya lo tienen asegurado) y quieren todo el circo para ellos. Quieren ser la clase alta, la que vive de las rentas (o la oligarca, que vive de la abundancia fácil que provee la tierra, como dice Jose Pablo Feinmann), la que se puede dar el lujo de vivir en el ocio. Y si ellos no pueden divertirse como lo hacen los ricos, entonces, mucho menos los "negros". Si yo no puedo, "ellos" menos. Esto está en el subconciente del argentino medio pelo de clase media. Hay algo muy gorila en odiar Futbol para todos.

Desde aquí celebramos que exista el "Fútbol para todos" y ponemos nuestro granito de arena para que, ojalá más temprano que tarde, sea Todo para Todos.
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