sábado, 24 de diciembre de 2011

Paralelismos entre los segundos mandatos de Cristina y Perón

Observamos algunas similitudes entre las segundas presidencias de Juan Domingo Perón y Cristina Fernández de Kirchner. Dicen algunos, las segundas partes nunca terminan bien. Pero no existen los "en sí" en la historia, y todo está por verse.



De todas formas, cierto es que hay algunos paralelismos que sirven de disparadores para la reflexión.

Veamos:
  • Situación económica similar. Ambos segundos mandatos comienzan con un cambio en la configuración de los precios internacionales.
    Anteriormente, en ambos casos se había dado una recomposición de la demanda que posibilitó una expansión económica. Pero los precios comenzaron a bajar hacia las elecciones. Anteriormente, en los dos se utilizó la renta de la exportación como recurso para la redistribución del ingreso. Es cierto, mucho más marcado durante el gobierno de Perón que pudo hacerlo directamente a través del IAPI. El gobierno de CFK no pudo instrumentar una distribución directa de la renta de las exportaciones, porque fracasó el intento de aplicar las retenciones que proponía la Ley 125. La redistribución se produjo indirectamente por medidas como la Asignación Universal por Hijo.
    Pero hacia a la segunda etapa de estos gobiernos la situación cambia, la baja de precios internacionales y la inflación hacen que se den ciertos apretones de tuerca a los (hoy así llamados) "modelos". El año 1952 (para establecer un paralelismo descriptivo con lo actual, sería el 2012) fue el año del "Pan Negro", porque hubo escasez de trigo y problemas energéticos, con cortes de luz incluídos. Además, se suspendieron las discusiones salariales por dos años. Allí se lanzó la consigna: "Consumir menos, producir más". Se estableció que cuando las discusiones paritarias vuelvan, los aumentos se harían en relación a la producción.
    Estas medidas tuvieron cierto éxito, para el momento que Perón fue derrocado, la economía estaba lista para volver a crecer y, en términos de hoy, profundizar el modelo hacia una industria más pesada, más compleja.
    La segunda etapa de CKF comienza en un momento de crisis internacional, de una recesión que parece no tener fin.
    Aquí se enlazan más diferencias y simitudes. Cristina ha sido previsora en este sentido. Se ha venido involucrando en el G-20 para evitar que los precios de los commodities bajen pero, a cambio, debió aceptar presiones del GAFI: aprobar la llamada "Ley Anti-terrorista" que nos lleva al siguiente punto.
  • Las agachadas de Perón y Cristina. CFK impulsa esta Ley Anti-Terrorista, la cual contradice un principio articulador del discurso kirchnerista, el cual nos genera tanta adhesión, que es la política de Derechos Humanos. Sin embargo, se entiende el porqué. Acá lo que hace Cristina es tomar una decisión que sólo el tiempo dirá si fue equivocada o no: tratar de mantener un margen de maniobra económico que permita continuar el crecimiento, a costa de un retroceso en la autonomía política del país y abrir la puerta para un avance de la represión a la movilización social.
    Perón también tuvo un punto negro, contradictorio a las políticas implementadas en su primer presidencia. Fue una apertura económica que incluyó una concesión para la explotación petrolera a la Standart Oil de California, medida a la que se opusieron siete parlamentarios peronistas, entre ellos John William Cooke. Aquí vemos una diferencia con la situación actual. Ha habido mucho más acatamiento de la decisión estratégica del conductor (en este caso, conductora) del movimiento. Una véz más, el tiempo dirá si fue correcto o no.Y dejamos para el final el paralelismo más marcado.
  • Conflictos con el Movimiento Obrero. En el enfrentamiento con los empleados de Aerolíneas Argentinas y con la CGT, Cristina emula, no a Perón sino a Evita en la huelga  de ferroviarios del '51. Hernán Brienza y Roberto Caballero han reflexionado sobre esto. Éste último menciona en el artículo "No voy en tren, voy en avión" la representación del hecho que hizo José Pablo Feinmann en el guión de "Evita", protagonizada por Esther Goris. Es la compleja situación de reclamos justos y necesarios que chocan contra la estrategia planteada por una conducción que se ganó, por medidas anteriores, el beneficio de la paciencia y la cooperación.
    El conflicto de los ferroviarios terminó con represión.
    Recordemos también, ya que estamos, que estas similitudes llevaron a CFK a decir, cuando asumió la segunda presidencia, que en la Constitución del '49 no había derecho huelga, frente aquellos que la criticaban, acusando que Perón había tenido otro trato con el Movimiento Obrero. Las comparaciones son inevitables.
    Esperemos que los conflictos del presente se resuelvan mejor, con responsabilidad de ambas partes porque el enemigo, está enfrente siempre listo para volver. Para terminar, la escena mencionada de la película "Evita". 
 


Estas son algunas de las similitudes entre las segundas presidencias de Perón y CFK. No creo en eso de que las segundas partes nunca terminan bien, como dijo el filósofo lacayo de Magnetto, el otrora progresista Lanata. Si me apuran, hasta diría que no tengo ningún problema con las re-elecciones indefinidas. Pero ese es otro tema.
Esperemos que la gran diferencia entre las presidencias esté marcada en el final. Perón fue derrocado por una dictadura nefasta y una proscripción del peronismo que duró 18 años. La historia no debe repetirse. Está en nosotros defender la democracia, porque los que tumbaron a Perón siguen estando y nunca han demostrado tener apego a la voluntad popular.
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