domingo, 28 de julio de 2013

Kicillof, los Pitufos y el marxismo

Según el portal La Política Online Axel Kicillof y Guillermo Moreno se habrían agarrado a trompadas.
LPO es conocida porque super-archi-hiper-re-contra chequea todo, igual que Lanata. Como aquella vez que nos "adelanto" que Mario Firmenich volvía a la Argentina para ser homenajeado por Cristina Kirchner. Periodismo serio. Pero hablando de Kicillof, una de las cosas que preocupan a la derecha es saber qué piensa realmente. ¿Qué tan zurdito es? Está claro que es judío. Ahora, para colmo, ¿es también un marxista, como "denuncio" Carlos Pagni o, keynesiano? Para CFK esto no es importante. Dijo que no le hace tests ideológicos a sus funcionarios antes de designarlos. Pero a La Nación le interesa mucho saber, como se aprecia en ésta nota titulada: "Por más que se defina keynesiano, Kicillof es marxista". Por más que lo niegue, es culpable. ¡A la hoguera! Es muy graciosa la entrevista. Estos dos periodistas (uno de ellos autor de "El creyente", biografía no autorizada sobre el economista) se preguntan qué tan anticuadas, fracasadas y retardatarias son las ideas de economía planificada que defiende el actual Vice-ministro de economía. Cuando llegan a la triste conclusión de que es un rojillo, se extrañan de que Kicillof no comparta las las verdades auto-evidentes que ellos sí observan y comprenden. O sea, que el capitalismo es mejor que el fracasado "socialismo", que la inflación es una consecuencia directa de la emisión monetaria descontrolada, etc... Pero en vez de reproducir estas especulaciones y otras "investigaciones" publicadas por la prensa derechista, para saber lo que piensa, hay que ir a lo que el tipo escribió. Al menos para empezar.

Para ello he aquí un interesante extracto de su libro "De Smith a Keynes". El fragmento elegido trata sobre la idea liberal de que el intercambio mercantil es algo inherente a la naturaleza humana. Allí, con ejemplos didácticos, Kicillof reflexiona:
Para Smith, la sociedad "primitiva" era en esencia igual a la sociedad capitalista, sólo que más precaria y con ausencia de algunos elementos, llamativamente, el trabajo asalariado. Esta proyección no debería extrañarnos, ya que la literatura y la televisión actuales produjeron ficciones como ésta en masa, suponiendo que el mundo antiguo o primitivo y aún otras posibles sociedades conformadas por especies "cuasi-humanas" deberían funcionar de este modo. Ejemplos de estos intentos de convertir a la mercancía en una compañera siempre presente de la especie humana son las sociedades imaginarias de los Pitufos, Ásterix y Obélix y, si se incluye el trabajo asalariado, también los Picapiedras. Todas ellas abonan la hipótesis de que el intercambio de mercancías es un rasgo ineludible de toda la sociedad humana, ante la imposibilidad de concebir una forma social en la que se resuelva la producción y la distribución de distinto modo. Puede decirse desde esta perspectiva, que el mundo primitivo o una sociedad imaginaria son, en consecuencia, un "capitalismo", aunque privado de algunas de sus características, pero nunca de la mercancía. Es como si los que se imaginan otros modos de vida no pudieran permitirse concebir ninguna forma social que prescinda del intercambio mercantil.

La Nación teme que Kicillof quiera pitufos marxistas

Interesante, ¿no? Este pequeño fragmento no basta para encolumnarlo en el marxismo, pero sí para ponerlo mucho más a la izquierda de la sociedad argentina, que no quiere saber nada con esa otra forma de resolver la producción y la distribución que no sea la mercantil/capitalista. Que tengamos a alguien con convicciones de izquierda con algún poder para manejar los resortes de la economía no es común en Argentina. Quizás lo más parecido a un antecedente, sea el ya legendario José Bel Helbard, que ejerció como ministro de economía durante el '73 y el '74. Sería muy bueno para el país que Kicillof siga sumando experiencia como funcionario para que pueda llegar a explotar todo su potencial. Lo mismo para otros interesantes cuadros que lo han acompañado en su militancia, como la embajadora en Estados Unidos, Cecilia Nahón, y la actual candidata a senadora por el FPV para Capital Federal, Paula Español. Siempre se le critica a los intelectuales la posición cómoda de la crítica desde la academia. Aquí, incluyendo también, por ejemplo, a Ricardo Forster, han abandonado los claustros para jugársela por un proyecto político colectivo y eso es muy loable. Pero más que nada, es bueno para la política y un acierto más de Cristina. Resta ver si pueden plasmar ese pensamiento en funciones, pero la propuesta es muy prometedora.

3 comentarios:

  1. muy buen post, puse en facebook de Forster tu comentario sobre él, es quien ha defendido desde un principio el proyecto Nac & Pop gracias

    ResponderEliminar
  2. Para Chevron Kicillof no es marxista, sino un buen amigo de los intereses yanquis. Eso es suficiente para definirlo.

    ResponderEliminar
  3. La campañita de la izquierda liberal contra el acuerdo con Chevron es muy boluda.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...